Mi autobiografía: Capítulo 8

23 de noviembre de 2016


¡Hola! Hace tiempo que no vengo a escribir por aquí, no se piensen que me he olvidado de ustedes jajajaja. Simplemente estoy muy ocupada con el máster, no he seguido escribiendo acerca de él, pero se está poniendo cada vez más duro y todo mi tiempo se lo dedico a hacer trabajos para clase. 

Además llevo enferma todo el mes de noviembre. La noche de Halloween salí con mis tías y como una de ellas fuma, mi pelo y mi ropa acabó oliendo a tabaco. Al volver a casa, pasada la medianoche, no quería acostarme oliendo así, aunque luego cambiara el forro de la almohada... me daba asco ese olor. Así que me metí en la ducha. Como era tan de noche y para no despertar a mi familia, no cogí el secador del pelo y me fui a mi cuarto a dormir. Y adivinen qué? La ventana de mi cuarto estaba abierta y hacía tanto frío que me dio aire, y aunque la cerré, me levanté al día siguiente algo constipada.

Una semana después, cuando me estaba recuperando, bajaron las temperaturas de golpe y cogí frío en el pecho. No es que fuera descotada, ojo, llevaba una camiseta y una chaqueta, pero fue insuficiente porque me dio aire de nuevo. Ese día me compré una bufanda rosa muy bonita y muy barata, jajajaa. Pero "el mal" ya estaba hecho. Esa noche me costó dormirme porque cada vez que tragaba saliva, me dolía horrores la garganta. 

Y de esa "gripe" llevaba ya dos semanas recuperándome cuando anoche volví a coger frío. En serio, hasta mis compañeros que han vivido de Erasmus en Francia, decían que le recordaba al frío de allá. Y esta vez no fue por falta de abrigo porque llevaba una camiseta térmica, suéter, chaqueta, bufanda, gorros y guantes. Y unas botas con pelito por dentro. Aún así, me levanté esta mañana con más mocos y estornudando. 

Si sigo así os vais a quedar sin Tahis. Mientras tanto, yo me voy a comer que me queda una hora para salir a clase. Os dejo con el octavo capítulo de mi autobiografía que trata sobre mi primer novio.

¿Existe favoritismo en una clase?

7 de noviembre de 2016


¿Cuántas veces no hemos escuchado "es que la profe me tiene manía" o cosas por el estilo?

¿Es cierto, se coge manía a un alumno?

¿Y se tiene favoritos en un clase?

Sí y sí. Parecen las excusas típicas de un niño rebelde de 10 años para justificar sus suspensos. Y en algunos casos será así, pero desde mi experiencia como alumna toda mi vida y desde mi experiencia reciente como "casi" profesora, puedo afirmar rotundamente que sí.

Yo me he sentido desplazada por profesores que ni me saludan al llegar a clase cuando yo sí doy los buenos días. En cambio, cuando ven a su niñito o niñita del alma, se acercan a darle dos besos...

A mí desde el colegio mis profesores me enseñaron que cuando llegábamos a clase teníamos que saludar a nuestros compañeros y compañeras por igual. Que si entrábamos y saludábamos a nuestros amigos o amigas con un beso, estaba bien. Pero entonces tendríamos que besar a los demás. Gente que estaba incluso en el mismo grupito pero que ignorábamos sin querer porque no eran nuestros besties.

Pero desde nuestra posición de niños y niñas de 10 años no sabíamos ponernos en el lugar del otro, para nosotros aquello estaba bien. Pero mis profes, personas adultas, sí se dieron cuenta y nos lo hicieron entender.

¿Cómo es que entonces, en la universidad, donde todos somos adultos, se ignora ese hecho? No es que quiera que me saluden mis profesoras con un besito en la mejilla como a las otras, sino con un simple "buenos días" que yo sí dije.

Son detalles, como invitar a todo un grupo de una clase a desayunar en la cafetería y al otro grupito no avisarlo... Es discriminación. Tan pequeña y naturalizada que es invisible. Pero lo es.

Yo me he topado con profesores que ya me conocen desde 2010 sorprendidos con mi forma de ser. Porque yo soy calladita, paso desapercibida... Pero una vez que me conoces ves que también soy divertida y que tengo otras cualidades. Pero claro, te vienes a fijar ahora... XD

O también he tenido la misma nota que un compañero en un examen y acabar teniendo menos nota que él en las actas. ¿Por qué? Porque por lo visto hacer la pelota también era una tarea que yo no hice ;)

Y así con todo... Y también hay manías... Cuando una alumna, buena amiga mía, pregunta las cosas varias veces porque necesita más tiempo para entenderlas y la profesora rueda los ojos y la manda a callar porque quiere terminar de explicar primero y responder preguntas después... O cuando suspendes un examen con un 4,8 y otra chica con un 4,3 y a ella la llama a su despacho para que corrija los fallos y aprobar y a ti no...

C'est la vie!