Excursión al Archivo histórico provincial

27 de noviembre de 2013

Can you feel it?

¡Holaaaa! Madre mía, cuántas ganas tenía de venir y escribir una nueva entrada. Esta mañana he ido de excursión, ¡como en el cole! Fuimos al Archivo histórico provincial de Santa Cruz de Tenerife y está muy chulo, en serio, un hombre nos enseño cómo restauran los documentos antiguos y la verdad es que es una labor tediosa pero a la vez preciosa. Nos enseñaron todas las instalaciones y nos hablaron un poco de Historia, sobre todo de Francia y una empresa que tenía su sede aquí o algo así. Pero lo más bonito de todo eso es que tuve en mis manos una carta del mismísimo ¡¡André Bréton!! (en el enlace podéis leer su biografía y veréis que pone que vino a Tenerife *_*). Luego nos sacamos una foto fuera del edificio y volvimos a clase (una clase de traducción que ya sabéis cómo me gusta).

Bueno, estoy muy emocionada, hoy ha sido un día muy bonito a pesar de tener dolor de cabeza desde ayer y de dormir mal anoche. No sé qué me pasa, supongo que serán restos del resfriado de la semana pasada...

Una seguidora me ha comentado en la entrada anterior que tenía la impresión de que mis entradas seguían siendo programadas, ¡ya me gustaría! Quiero decir, ya me gustaría tener tanto tiempo como para poder escribir entradas y dejarlas programadas, jajaja. Estoy bastante agobiada y solo escribo cuando puedo robarle el portátil a mi hermano. Así que salvo la entrada de ayer que iba de series y que la tenía preparada desde hacía tiempo, no he vuelto a programar nada. 

Y por último, me he acostumbrado a responder a todos los comentarios que me dejáis así que si os pasáis por las entradas antiguas veréis las respuestas que os he dejado, pero si os da pereza, os aconsejo que le deis al botoncito que pone "Avisarme" de esa manera los comentarios de esa entrada, solo de esa entrada, se enviaran a tu correo (el que uses para entrar en Blogger). Eso es útil para los que dejamos decenas de comentarios en una tarde. Una vez que os lleguen las respuestas al correo, podéis cancelar la suscripción desde el propio correo o volviendo a la entrada. ¡Es facilísimo y muy rápido! 

Y eso es todo amigos, la verdad es que no tenía mucho que contar, eran más las ganas de volver a escribir que otra cosa. Yo ahora haré un resumen para francés y estudiaré para un examen que tengo mañana (por la noche y online >.<) y luego me quedaré vagueando por Blogger hasta que llegue mi hermano, le devolveré el portátil y me acostaré a dormir, a ver si esta noche puedo conciliar el sueño y mañana amanezco más despejada.

Un besito muuuuy grande,
nos vemos en la próxima entrada,
Edith.

Anonimato en Blogger, ¿posible o imposible?

22 de noviembre de 2013

¡Hola! Hace tiempo leía dos blogs muy interesantes pero cuyas autoras cambiaban constantemente la URL, el nombre de su blog y el nombre de su nick porque sus compañeros de clase las habían descubierto.

Yo llevo dos años con este blog y unos tres y medio en Blogger (tuve otros blogs antes de este que ya he borrado) y nunca he tenido esos problemas. Para empezar, yo no estoy en un instituto, no comparto horas y horas con compañeros de clase inmaduros que nos juzgan cuando leen nuestras entradas más profundas, así que no me da miedo que lo descubran. Lo que me da miedo es que me descubra alguien de mi familia, ellos sí que te juzgan, o alguien que quiera usar la información que pones aquí, creyendo que estás a salvo, en tu contra.

Lo primero que tienes que hacer para que esto no te ocurra es ponerte un nick que signifique algo para ti pero que nadie más conozca. A mí no me importa que la gente sepa que me llamo Itahisa y durante un tiempo tuve Tahis como nick de Blogger. Lo he cambiado porque si quiero darme a conocer como escritora, tengo que hacerlo con algún seudónimo que el lector pueda recordar y que reconozca a primera vista. Así surgió Edith Tahis Stone (Edith T. Stone).

Lo siguiente es no revelar ningún lugar geográfico ni ningún nombre de familiares, amigos o simplemente de conocidos. Podemos cambiar los nombres por otros parecidos y el lugar en el que vivimos, simplemente omitirlo. A nadie le interesa de donde somos para disfrutar con nuestras entradas. Y si alguien nos pregunta no es necesario concretar ni es obligatorio contestar. Lo mismo pasa con la edad, no hace falta mentir sobre ella, simplemente, no la decimos y ya.

Queda claro que tampoco podemos poner fotos nuestras o de amigos en el blog y que tampoco podemos decir cosas del tipo "estoy escribiendo en el blog, luego hablamos", "ayer publiqué una entrada en Blogger..." en lugares donde alguien que no queramos que conozca nuestro blog, pueda oírnos. 

A veces cuesta no revelar ciertos detalles de uno mismo porque queremos que más gente nos conozca y sepa cómo somos. Tenemos tres posibilidades: no hacerlo y aguantarnos, hacerlo solo con un grupo reducido y específico de seguidores y/o amigos fieles o hacerlo y atenernos a las consecuencias.

He escrito esta entrada porque la verdad es que estoy un poco harta de que cambiéis el nombre de vuestro blog cada dos días, digáis que lo vais a cerrar porque os han descubierto y mil cosas más. Al final me volví loca y creo que acabé dejando de seguir a una de estas chicas y ahora no sé cuál es su blog porque lo ha cambiado taaantas veces que no puedo buscarlo.

Bueno, locos entre cuerdos, no cambiéis vuestras URLs por problemas de autoestima. Si alguien de vuestra clase se mete con vosotros por lo que escribís no se merecen un minuto de tu tiempo. La solución es ignorarles y seguir adelante con la cabeza bien alta y orgullosos de quiénes somos porque si dejamos que las burlas nos afecten hasta tal punto, nunca haremos nada diferente al resto, siempre tendremos miedo de algo y así no se puede vivir.

¿Se burlan, se ríen? Sonríe.
"Dientes, dientes, que es lo que les jode".

Ayer fue el cumpleaños de mi primito Liam, cumplió un año y está muy grande y espabilado. Yo tengo una gripe horrible desde el miércoles pero ya me estoy curando y ahora estoy escribiendo desde el portátil de mi hermano porque él todavía está en clase. ¡Qué ganas de tener el mío propio! Pero creo que me lo van a comprar ya y no van a esperar a Navidades porque ven que me hace falta :3

Pues eso, hasta la próxima entrada,
un beso,
Edith.

La magnífica labor de un traductor y el poco reconocimiento de su trabajo

16 de noviembre de 2013


La magnífica labor de un traductor y el poco reconocimiento de su trabajo

¡Hola, hola! Sí, sigo viva. Ahora mismo escribo desde el portátil de mi hermano porque como sabéis el mío ha muerto. Llevo desde hace unas tres horas con él y es impresionante lo bien que va: no se calienta, va rápido, no se apaga solo, no pesa nada (la Tablet pesa más). Una pasada de portátil, ¡quiero uno igual!

Bueno, ayer tuve un día horrible de dolores menstruales en los que no voy a entrar en detalle, pero deciros que pensaba que me moría... pero no, no morí y afortunadamente la tarea que tenía que hacer para ayer en el Campus Virtual (página online donde los profesores ponen enlaces y abren tareas para que subas archivos, dudas, etc.) duraba hasta hoy. Así que la he hecho ahora y me ha gustado mucho porque trata sobre los traductores y a mí me parece una profesión increíble.

¿No es fantástico estar leyendo un libro en tu lengua materna y que parezca que el autor original la escribió en esa lengua? Y a lo mejor el autor es japonés o noruego, así que en realidad, el mérito de que te puedas emocionar leyendo esas páginas es de los traductores. Personas que no solo están presentes en los libros de novelas, sino en folletos de publicidad, revistas y más cercanos a mí, los traductores de las series. Para los que nos gustan verlas en inglés con subtítulos en español.

Mi vocación desde niña siempre ha sido la docencia, recuerdo que le daba clases a mi primo Edu pero el pobre no daba pie con bola y yo acababa harta. Pero al ratito volvía y seguía dándole la vara. Y con mi hermano pequeño igual, la de cosas que le he enseñado y la de horas que el pobre ha aguantado pacientemente oyéndome hablar sin decir ni mú. También tuve la experiencia de dar clases particulares y me encanta, creo que no hay nada más bonito que enseñarle algo a alguien y abrirle la mente a un nuevo mundo donde luego puede que le guste quedarse o no. Pero si se queda en él, sería un triunfo para el docente. Así me pasó a mí con el francés gracias a una profesora que llegó en 2º de la ESO llamada Alicia que nos hablaba tan fluidamente en francés que enseguida me enamoré del idioma y del 8 no bajaba en mis exámenes. Por ella estoy en esta carrera y aunque ella no lo sepa, es un triunfo de su profesión como maestra.

Yo quiero vivir esas mismas experiencias, pero también quiero vivir las de leer un libro escrito por otro pero traducido por mí al español. Claro, lo normal y lógico es traducir siempre a tu lengua de origen, para evitarnos dolores de cabeza, pero no descarto traducir del español al francés alguna que otra novela corta. Un buen traductor no deja huellas de su presencia en el libro, no debe dejarlas, muchos aficionados o amateurs hacen tremendos desastres en los libros porque su "trabajo" no es remunerado y entre otras cosas, no tiene unos estudios sobre traducción y para traducir prefiere un traductor automático a un diccionario en papel. A esas personas no las considero traductores, lo siento por ellos.

Pero el gran problema para un escritor es cuando tu libro ha sido traducido palabra por palabra a otro idioma pero su esencia no. Me explico, hay expresiones españolas que no existen en otro idioma (yo misma acabo de usar "no dar pie con bola", "dar la vara" y "no decir ni mú" en un mismo párrafo) y a veces hay que darle un giro a una misma frase para que cobre sentido. Sin esta adaptación de la lengua extranjera a la materna, la lectura pierde su esencia y el lector reconoce enseguida que hay algo que le chirría. De ese chirrido nos habla precisamente Antonio Muñoz Molina en el texto que he tenido que resumir hoy (en francés, claro) para la tarea del Campus Virtual. Os dejo el enlace por si os interesa: 


¿Cuál es vuestra vocación profesional?

¡Un besito!
¡Hasta la próxima entrada!
Edith.

Kat se va a London ♥

12 de noviembre de 2013

Hoy, esta loca entre cuerdos, quiere recordar a su amiga y bloggera favorita Kat, que se va de viaje a Londres por unos días y a la que le desea que se lo pase muy bien, que tenga mucho cuidado, jajajaja.

Yo esta semana tengo muchas cosas que hacer para clase, no tengo la suerte de poder irme de viaje en pleno cuatrimestre... no hay envidia ni nada ehhh... jajajaja. Bueno, puede que ahora que está haciendo más frío prepare alguna escapada familiar a algún sitio bonito como el Teide que ya debe estar nevado y os enseñe fotos. Y mañana me voy de chuletada (asamos chuletas, tipo barbacoa, en el monte) con la gente de clase. No todo es estudiar, que os lo pinto como un sufrimiento pero en realidad salvo tres asignaturas que son complicadas, el resto no es para tanto. Aún así... ¡qué ganas de que sea verano 2014 para haber terminado este curso! Muchos de mis seguidores o muchos a los que yo sigo se quejan en sus blogs de 2º de Bachillerato... ¡no les queda nada! ¡ilusos, disfrutad ahora!

Bueno, esta entrada solo era para desearle a Kat un buen viaje y haceros saber que sigo viva. El día 25 tengo programa la 5ª parte de Esto va de series con Homeland, Lost Girl, Almacén 13 y Shameless (USA). Y poco a poco me iré pasando para dejar alguna que otra entrada programada, pero no prometo nada, ya que ayer se me estropeó la pantalla líquida del portátil y hoy la he arreglado como he podido, pero las entradas a partir de ahora las escribiré por la Tablet y con el portátil estoy eliminando viejos archivos y pasando por correo algunos más importantes y ya por Navidades pediré uno nuevo xDDD

Un besosote, me voy a la cama a dormir.
Hasta la próxima entrada.
Edith.

She keeps me warm

5 de noviembre de 2013

¡Holaaaaa! Pensaba traeros un vídeo de la canción She keeps me warm de Macklemore (en serio, este tío es el puto amo).

No puedo estar más de acuerdo con la letra de la canción y como esta tiene otras canciones reivindicativas que me encantan, pero esta es la que escucho ahora mismo y me apetecía muchísimo compartirla. Afortunadamente cada vez hay más gente dispuesta a luchar por sus derechos.

El problema es que el vídeo, por problemas de derechos de autor o así, no se ve en algunos países así que simplemente os recomiendo buscarla.

Espero que os guste y si no conocéis a Macklemore (que lo dudo), escuchéis algunas canciones suyas... esas que no ponen en la radio.

Para querer hay que quererse.

50 cosas sobre mí [50 facts about me]

3 de noviembre de 2013

Se me han agotado las entradas programadas y no me gusta que el blog se quede sin actualizar. Así que se me ha ocurrido que podría unirme a los cientos de youtubers y bloggers que han hecho el 50 cosas sobre mí.

Espero que no se os haga aburrido, un besito ^^

1. Mi libro favorito es Mujercitas.

2. Me despierto siempre sobre las 6am (sin despertador) y me vuelvo a dormir.

3. Siempre me ha costado relacionarme con otra gente.

4. De pequeña me daban miedo los toboganes.

5. De pequeña prefería programas de TV, series o películas antes que dibujos animados.

6. A los 9 años descubrí la música latina y a día de hoy es mi favorita.

7. Si estoy triste la única música capaz de hacerme sonreír es esa.

8. Tuve una época en la que me gustaba el reggeatton.

9. Prefiero a los cantantes de salsa de la talla de Frankie Ruíz o Eddie Santiago.

10. Tengo una foto de Chayanne en mi habitación.

11. Pero también me encanta el heavy \m/

12. Soy una adicta a las series y tengo +100 en mi lista de SeriesYonkis desde hace tan solo 1 año.

13. El portátil desde el que escribo esto tiene casi 8 años.

14. Soy la mayor de mis primos por parte de padre.

15. Por parte materna soy la segunda más pequeña.

16. De niña casi me llevan a un psicólogo porque tenía muchos celos de mi hermano.

17. Necesité medicación para recuperar mi peso ideal por culpa de los celos.

18. A los 3 años me tomé casi un bote entero de jarabe para la tos y casi muero de taquicardia.

19. Irónicamente no me gusta tomarme medicamentos a no ser que me muera del dolor.

20. Soy muy enamoradiza, tengo amores platónicos repartidos por todo el mundo.

21. Desde los 7 años hasta los 16/17 recibía cada verano la visita de una amiga de Bielorrusia.

22. Cumplo años el mismo día que mi abuelo paterno.

23. A mi abuelo materno no lo conocí hasta los 15 años y falleció hace 2.

24. Soy bisexual, aunque mi familia no lo sabe.

25. Me gustaría vivir en Nantes, Francia.

26. Siempre he soñado con trabajar en una ONG enseñando a niños y adultos a leer y escribir.

27. Quiero dedicarme a la docencia y la traducción, pero sería un sueño vivir de mis libros.

28. Siempre quise adoptar y si en unos años no tengo pareja estable, adoptaría por mi cuenta.

29. ¡Adoro a los niños!

30. Soy alérgica a los animales, pero aún así, tendría un perro labrador o un pastor alemán.

31. No tengo amigos de la infancia.

32. Tengo un carácter inaguantable.

33. Mis locuras son herencia de mi padre.

34. Nunca me han gustado los deportes, aunque hago el esfuerzo porque quiero bajar unos kilos.

35. Me encantaría viajar a Montreal, Canadá.

36. Hace unos meses murió mi mascota, un periquito australiano.

37. Estoy en contra de comprar animales en tiendas, yo los adoptaría a todos.

38. Aprendí a nadar a los 11 años a pesar de vivir en una isla.

39. Sigo sin saber montar en bici a mis 21.

40. Me encanta el color azul eléctrico y el violeta.

41. Mi habitación está pintada de rosa y lila.

42. Una vez quise hacerme mechas azul eléctrico y la peluquera me dejó el pelo turquesa.

43. De adolescente estaba acomplejada por mi acné, mi pelo, mis gafas y mis dientes.

44. He aprendido a valorarme y quererme más.

45. La primera vez que pasé la noche despierta no fue de fiesta sino estudiando.

46. Solo me he emborrachado una vez, pero iba bien.

47. Los calamares a la romana y los spaguetti a la carbonara son mis platos favoritos.

48. Tengo muchas ganas de tener mi propia casa, la cual no tendría televisión.

49. No tengo un sabor de helado favorito, me cuesta elegir...

50. He tardado muchísimo en hacer todo esto.

Hakuna Matata, locos entre cuerdos.
Hasta la próxima entrada, 
Edith.