Un año loqueando entre cuerdos con vosotros

29 de octubre de 2012


¡Ha llegado el día! Por fin se cumple un año desde que inicié este proyecto de blog personal. He eliminado la mayor parte de entradas que tenía, de hecho, pretendía llegar a este día con 100 entradas publicadas (y ya iba por 90) cuando eliminé más de 80 y me quedé con las que puedes ver en el archivo del blog. ¿Por qué ese cambio? Porque cambié yo. Cambié y necesitaba que mi blog también lo hiciera. Así que espero que de aquí al próximo 29 de octubre, sigamos todos juntos, con nuestros sueños y nuestras metas.

Las mías, a corto plazo, son aprobar todas las asignaturas de este año y del año anterior para terminar dentro de dos años la carrera con buenas notas. A largo plazo, ser escritora. Me gustaría ver mis libros publicados algún día y acudir a presentaciones y a firmas de libros, entrevistas y cosas así. Tampoco pido grandes cosas, no pido fama y dinero, solo la satisfacción de ver que lo que yo escribo, sentada en mi cama con el portátil entre las piernas, es capaz de transmitir sentimientos y llegarle a alguien al corazón.  Así que espero que eso no cambie.

Os agradezco cada comentario, cada visita, cada "me gusta" y cada todo. Sois solo 26 seguidores, pero a mí me basta. Me tenéis siempre disponible en tahisbriel@gmail.com porque me conecto para ver las novedades cada hora. Y ya sabéis que estoy muy contenta de poder haber aguantado un año con el mismo blog, que generalmente me aburro de todos y los voy eliminando. Espero seguir otro año más dando guerra por aquí, sin parar de escribir ni de leeros. No tengáis miedo de hablar conmigo, ya sea por comentarios, mi email o cualquier medio, estaré siempre encantada de hablar con cada uno de vosotros. Tanto es así que me esforcé, hará unos dos meses, en hablar en inglés con un seguidor indonesio. 

¡Un besazo a tod@s! Que estoy muy contenta de haber pasado este año loqueando entre cuerdos con vosotros. Que por si tenéis curiosidad, el nombre del blog viene porque verdaderamente me siento muy loca, a veces. Pero también porque cada vez que hablo de esta pasión mía que es escribir, la gente me mira raro, como si fuera realmente una loca. Parece que el leer, el escribir, el admirar la belleza de las cosas simples y todo esto... es cosa de bobos o locos. Pero yo no soy ni una cosa ni la otra... o sí. Quizá sí, jaja.

Visita al médico

25 de octubre de 2012

Es raro verme tan desaparecida por Blogger, llevo más de dos años dando guerra en Internet con mis entradas, comentarios, nuevos diseños y nuevas chorradas. Pero, afortunadamente, estoy más centrada en mis estudios, puede que se deba a que sepa que no me puedo permitir suspender ninguna más o, a que mi nuevo estado de ánimo me impida pasarme por aquí tan a menudo como antes. De todas formas tengo pensado hacer algunas reformas en este blog, sigue leyendo para saber de qué hablo.

El caso es que solo entro para ver si se ha publicado el último capítulo de De corazón (que puedes leer pinchando aquí) y a veces ni eso. No quiero hablaros más de mi estado de ánimo, lo he comentado en entradas anteriores y estoy un poco aburrida de ello, en verdad, además, ni yo misma sé cómo me encuentro. Por la mañana estoy bien y por la tarde nostálgica... parece que no salgo de ese ciclo, pero lo cierto es que poco a poco me voy notando mejor.

Hablando de notarse mejor, recordaréis la entrada de las ronchas, ¿no? Bueno, desde el día de esas fotos no he vuelto a tener más y mis piernas están tan blanquitas como siempre gracias a los medicamentos contra la alergia. Pero temía que mis ronchas no fueran de la alergia sino de otra cosa más rara... así que esta mañana fui a recoger los análisis de sangre algo nerviosa. 

Resultado: estoy sanísima, salvo por un 355 que aparece en la zona de alergias y que indica que sí, que mis ronchas eran una alergia y que no tenía motivos para estar paranoica. Lo normal, para que os situéis, es tener esa predisposición a las alergias entre un 0 y un 100. Y yo con mi 355 demostraba lo que el médico me venía diciendo. Él cree que es a algo que como o inhalo, ya sea algún marisco o comida rara de esas o el polvo y el polen. Pero a eso último llevo siendo alérgica desde que tengo uso de razón, de hecho, uno de mis traumas infantiles es ver cómo mi madre se llevaba todos los peluches de mi habitación porque tenían ácaros y era alérgica. Me dio un ataque de asma en esa época y estuve malita, pero nunca me salieron ronchas por eso.

A partir de ahí siempre hemos tenido cuidado: fuera alfombras, cortinas casi transparentes, colchón antiácaros, nada de peluches, habitación siempre limpia... Y aún así siempre que limpiaba el polvo, estornudaba o me lloraban los ojos. Pero ¿ronchas? Nunca. Hasta ahora.

Otras cosillas que me salieron en el análisis fue la glucosa baja e indicios de hipotiroidismo, pero nada grave en ninguno de los dos casos. Ahora solo toca esperar al 29 de enero, que toca dermátologo y que éste me derive al alergólogo para que me hagan las pruebas esas de pinchacitos en el brazo...

Hablando del 29... en este mismo mes, y el día 29 (osea, dentro de unos días) se cumplirá el primer añito de Una loca entre cuerdos. Tenía pensado lo del concurso, pero nadie se apuntó, me desanimé por varias razones externas al blog y acabé por cancelarlo y por eliminar entradas de cuando empecé con el blog y posteriores, por eso si veis el archivo del blog, no veréis que hay entradas en octubre de hace un año. Pero las hubo, fueron las primeras y las más importantes.

Así que tengo pensado otras cosillas para la celebración, pero en las que solo participaré yo y será como una sorpresa

Por último, y como ya dije, estoy inmersa en mis libros de gramática francesa, de lectura francesa y de mierdas francesas... (últimamente me he convertido en una mal hablada, lo siento). Estoy manteniéndome al día con mis 4 asignaturas de 5 y mañana por la mañana voy a visitar a mi profesora a su despacho para ponerme al día de esta última asignatura que la tengo atravesada. Me siento orgullosa de mí misma porque por fin podré acabar este año y hacer las prácticas el año que viene junto con otras asignaturas que me quedan pendientes de este año (porque no me matriculé). ¡Ays!, ojalá las apruebe todas en enero y luego el resto en junio/julio. 

Y por último, las reformas de las que hablo al principio son un par de secciones nuevas para el blog. Como ya sabéis, los que me conocéis de antes, me gusta mucho cocinar, la moda y esas cosas. Así que abriré algunas secciones llamadas, por ejemplo: Cocinando, Moda, Maquillaje, etc. Y renovar otras como Levemos anclas y Oscuras Golondrinas. Ya explicaré esto con más calma en mi próxima entrada.

Bueno, para no tener nada que contaros he escrito bastante, me despido ya y vuelvo a mi rutina estudiantil. Un beso a tod@s y pinchad en el enlace de Paperblog que hay a la izquierda, encontraréis mi perfil (Edithtstone). ¡¡¡Hasta pronto!!!

Como agua para chocolate

15 de octubre de 2012

Escena de la película
¡He encontrado mi segunda película favorita! Ha sido buscando las bandas sonoras de grandes películas en Youtube y, de pronto, leí Como agua para chocolate y pensé que no pasaría nada por darme un descanso y verla. Un descanso, sí, porque hoy he hecho un montón de cosas.

Mi primera película favorita es Tomates verdes fritos y la segunda, hasta ahora, había sido Diez razones para odiarte, pero es que esta es tan bonita que me gusta más que la renovada historia de amor de La fierecilla domada de Shakespeare. Realmente Diez razones para odiarte me gusta tanto porque sale Heath Ledger y lo amo. Qué pena que muriese tan joven...

Así que a partir de ahora soy fan de películas que transmiten una ideología de vida donde lo que prima es el amor profundo, verdadero y puro. Donde no importan los años que pasen, sino los sentimientos que todavía guardas. En Tomates verdes fritos ocurre entre las dos protagonistas que están unidas por el amor que sienten por el mismo chico, el chico muere y ellas se convierten en grandes amigas hasta la muerte. En Como agua para chocolate la protagonista, Tita, sigue amando a Pedro a pesar de que éste se ha casado con su hermana mayor y, tras el paso de los años, consiguen vencer todo lo que les separaba y por fin pueden estar juntos. Entonces, mientras están en la cama, él le susurra 'te amo' y ella feliz le recuerda que están solos y él grita más fuerte, y muere de la emoción. 

Y lo que vengo a traeros hoy es el monólogo de John Brown, uno de los actores de la película y protagonista secundario, pero con un papel muy importante en la vida de Tita.

En 1669, Brandt, un químico de Hamburgo, buscando la piedra filosofal
descubrió el fósforo. Él creía que al unir el extracto de la orina
con un metal conseguirla transmutarlo en oro. Lo que obtuvo fue un
cuerpo luminoso por sí mismo, que ardía con una vivacidad desconocida
hasta entonces. Por mucho tiempo se obtuvo el fósforo calcinando
fuertemente el residuo de la evaporación de la orina en una retorta
de tierra cuyo cuello se sumergía en el agua. Hoy se extrae de los
huesos de los animales, que contienen ácido fosfórico y cal.

Mi abuela, Luz del amanecer, una india Kikapoo, decía que todos
nacemos con una caja de fósforos en nuestro interior y que no los
podemos encender nosotros solos. Necesitamos, como en este
experimento, del oxígeno y de la ayuda de una vela. Sólo que en
nuestro caso, el oxígeno debe provenir por ejemplo del aliento de la
persona amada. La luz de la vela puede ser cualquier cosa, una
melodía, una palabra, una caricia, un sonido. Algo que dispare el
detonador y encienda una de las cerillas.

Cada persona tiene entonces que descubrir cuáles son sus detonadores
para poder vivir, ya que la combustión que se realiza al encenderse
uno de ellos, es lo que nutre de energía al alma. Si no hay detonador
para los fósforos entonces la caja de cerillas se humedece y ya nunca
podremos encender uno solo de ellos.

Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante
por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar
alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado
inerme, lleno de frío, es el único que podría dárselo.

Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento
gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso.
Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil
protegernos de su soplo. El alma desea integrarse al lugar donde
proviene, dejando al cuerpo inerte.

Hay muchas maneras de poner a secar una caja de cerillas húmeda.
Se puede estar seguro que sí tiene remedio, claro que también es muy
importante encender las cerillas una por una, ya que si por una
intensa emoción llegamos a encender todas de un solo golpe,
se produce un resplandor tan fuerte que aparece ante nuestros ojos un
túnel, esplendoroso, que nos muestra el camino que olvidamos al nacer
y que a la vez nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino.

Si leemos bien este monólogo, y con bien me refiero a comprender las metáforas, nos daremos cuenta de por qué murió Pedro. Murió porque encendió todas las cerillas a la vez y esa emoción le hizo reencontrarse con su origen divino. El monólogo está copiado del libro original, por eso hay partes que el personaje de John Brown en la película no dice y que yo he puesto en gris.

Bueno, voy a copiar con letra bonita y cuidada este fragmento de la película en mi agenda, porque me ha enamorado. Y si conocéis más películas de este estilo, no dudéis en comentar diciéndomelo porque estaré encantada de verlas.

P.D: He dejado de ser solo Tahis para ser Edith T. Stone. No es mi nombre original, claro está, pero es el nombre de una cantante francesa: Edith Piaf (si no la conoces ya puedes ir buscándola en Youtube, porque es genial) y el apellido de Sharon Stone, que aparte de actriz fue escritora. Y la T. es de Tahis, que es la abreviatura de mi nombre. Así que, hala, hasta la próxima.

Todo lo que me ha pasado en las últimas semanas

11 de octubre de 2012


Querida urticaria, desaparece de una puta vez.

¡Hola! Estoy de nuevo en Blogger para contaros algo que el otro día nombré por encima, pero que tengo que contar de nuevo bien, porque es grave. Se trata de una urticaria en la piel causada no se sabe si por una intoxicación o por una alergia. Afortunadamente, el herpes está descartado. Yo rezo porque sea una intoxicación, así me "limpian", sano y listo. Si es una alergia he de joderme (lo siento, hoy no me apetece cuidar mi vocabulario) de por vida, pero también es preferible a esto. Me explico, saber que tienes una alergia, pero no saber a qué para poder evitarlo es más jodido que saber que nunca más podrás comer chocolate o fresas... es lógico, ¿no?

ACTUALIZADO EL 15/06/16: Cómo me curé de mis ronchas.

Renacimiento del blog

9 de octubre de 2012


Hace unos días, concretamente este fin de semana, todos mis sueños de futuro se vinieron abajo. Estoy pasando por una etapa que no sé bien cómo calificar, pero que me tiene fatal. Me contradigo cuando hablo de mis sentimientos, me cuesta dormir por las noches y despertarme por las mañanas, me canso de nada y apenas como. Poco a poco voy mejorando en ánimo, pero basta que le recuerde para volver a caer.

Lo que tengo claro es que no voy a descuidar mis clases, por lo menos no 4 de las 9 asignaturas que tengo, porque esas 4 son cruciales para hacer las prácticas el año que viene. Qué rápido pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando me matriculé a primero.

Por eso mismo, he decidido borrar algunas entradas dedicadas a ese pasado que ahora echo de menos, que me recuerdan a él y a lo que ya no tengo ni tendré. También voy a cambiar de diseño y un par de cosillas más.

Por último, solo me queda agradecer a mis buenos amigos de clase y a mi amiga de Mallorca y bloggera favorita: Kat. Y a mí misma, que tengo más fuerza de voluntad de la que pensaba. Gracias a todos.