Como agua para chocolate

15 de octubre de 2012

Escena de la película
¡He encontrado mi segunda película favorita! Ha sido buscando las bandas sonoras de grandes películas en Youtube y, de pronto, leí Como agua para chocolate y pensé que no pasaría nada por darme un descanso y verla. Un descanso, sí, porque hoy he hecho un montón de cosas.

Mi primera película favorita es Tomates verdes fritos y la segunda, hasta ahora, había sido Diez razones para odiarte, pero es que esta es tan bonita que me gusta más que la renovada historia de amor de La fierecilla domada de Shakespeare. Realmente Diez razones para odiarte me gusta tanto porque sale Heath Ledger y lo amo. Qué pena que muriese tan joven...

Así que a partir de ahora soy fan de películas que transmiten una ideología de vida donde lo que prima es el amor profundo, verdadero y puro. Donde no importan los años que pasen, sino los sentimientos que todavía guardas. En Tomates verdes fritos ocurre entre las dos protagonistas que están unidas por el amor que sienten por el mismo chico, el chico muere y ellas se convierten en grandes amigas hasta la muerte. En Como agua para chocolate la protagonista, Tita, sigue amando a Pedro a pesar de que éste se ha casado con su hermana mayor y, tras el paso de los años, consiguen vencer todo lo que les separaba y por fin pueden estar juntos. Entonces, mientras están en la cama, él le susurra 'te amo' y ella feliz le recuerda que están solos y él grita más fuerte, y muere de la emoción. 

Y lo que vengo a traeros hoy es el monólogo de John Brown, uno de los actores de la película y protagonista secundario, pero con un papel muy importante en la vida de Tita.

En 1669, Brandt, un químico de Hamburgo, buscando la piedra filosofal
descubrió el fósforo. Él creía que al unir el extracto de la orina
con un metal conseguirla transmutarlo en oro. Lo que obtuvo fue un
cuerpo luminoso por sí mismo, que ardía con una vivacidad desconocida
hasta entonces. Por mucho tiempo se obtuvo el fósforo calcinando
fuertemente el residuo de la evaporación de la orina en una retorta
de tierra cuyo cuello se sumergía en el agua. Hoy se extrae de los
huesos de los animales, que contienen ácido fosfórico y cal.

Mi abuela, Luz del amanecer, una india Kikapoo, decía que todos
nacemos con una caja de fósforos en nuestro interior y que no los
podemos encender nosotros solos. Necesitamos, como en este
experimento, del oxígeno y de la ayuda de una vela. Sólo que en
nuestro caso, el oxígeno debe provenir por ejemplo del aliento de la
persona amada. La luz de la vela puede ser cualquier cosa, una
melodía, una palabra, una caricia, un sonido. Algo que dispare el
detonador y encienda una de las cerillas.

Cada persona tiene entonces que descubrir cuáles son sus detonadores
para poder vivir, ya que la combustión que se realiza al encenderse
uno de ellos, es lo que nutre de energía al alma. Si no hay detonador
para los fósforos entonces la caja de cerillas se humedece y ya nunca
podremos encender uno solo de ellos.

Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante
por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar
alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado
inerme, lleno de frío, es el único que podría dárselo.

Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento
gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso.
Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil
protegernos de su soplo. El alma desea integrarse al lugar donde
proviene, dejando al cuerpo inerte.

Hay muchas maneras de poner a secar una caja de cerillas húmeda.
Se puede estar seguro que sí tiene remedio, claro que también es muy
importante encender las cerillas una por una, ya que si por una
intensa emoción llegamos a encender todas de un solo golpe,
se produce un resplandor tan fuerte que aparece ante nuestros ojos un
túnel, esplendoroso, que nos muestra el camino que olvidamos al nacer
y que a la vez nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino.

Si leemos bien este monólogo, y con bien me refiero a comprender las metáforas, nos daremos cuenta de por qué murió Pedro. Murió porque encendió todas las cerillas a la vez y esa emoción le hizo reencontrarse con su origen divino. El monólogo está copiado del libro original, por eso hay partes que el personaje de John Brown en la película no dice y que yo he puesto en gris.

Bueno, voy a copiar con letra bonita y cuidada este fragmento de la película en mi agenda, porque me ha enamorado. Y si conocéis más películas de este estilo, no dudéis en comentar diciéndomelo porque estaré encantada de verlas.

P.D: He dejado de ser solo Tahis para ser Edith T. Stone. No es mi nombre original, claro está, pero es el nombre de una cantante francesa: Edith Piaf (si no la conoces ya puedes ir buscándola en Youtube, porque es genial) y el apellido de Sharon Stone, que aparte de actriz fue escritora. Y la T. es de Tahis, que es la abreviatura de mi nombre. Así que, hala, hasta la próxima.

4 comentarios:

  1. Vi el tráiler de la película y no me llamó la atención, pero este monólogo es muy bonito!

    Me cuesta creer en el amor y tal vez por eso no me gusten demasiado este tipo de películas. Con excepciones, claro. Veo el amor como una llama que algún día se apaga, a pesar de que muchas veces me contradigo. En el fondo soy una persona romántica, jajaja
    Prometo que algún día veré esta película! (he visto que está colgada en youtube)

    'Tomates verdes fritos' me gusta mucho a mi también, me encanta la relación entre las dos protagonistas :)

    Me despido ya guapa. Tengo unas señoras anginas, hoy ya no puedo ni hablar casi.

    Un besote!! Hablamos por whats ;)

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  2. Kaaat! Ahora mismo te estaba hablando por whats, pero no te llegan los mensajes, jo! Me da mucha penita lo de las anginas, qué putada... :(

    Bueno, en lo del amor, yo no solo hablo del amor entre una pareja, sino un amor filial o fraternal. A mi no creo que se me apague nunca la llama del amor que siento por mi familia, en lo que dije de que soy fan de pelis que transmiten esa ideología me refería también a ese otro tipo de amor ;)

    Bueno, que te mejores, cuando te lleguen los mensajes que hablaremos :P

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  3. Yo no he visto la película, intenté leer el libro pero no lo terminé. Sin embaaaargo, creo que la buscaré para ver si me gusta más que la lectura (? jaja.

    Llevo todo el día viendo la imagen de esta entrada y hasta ahora no lo he leído porque me resistía a hacerlo sin saber de qué iba en realidad jaja.

    Saludos.

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    Respuestas
    1. Holis!! Como digo en la entrada es una de mis películas favoritas, tan intensa y romántica. No sé si te gustará, espero que sí. Un besote enooorme :)

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